Tintes y el amoniaco

Existen los tintes permanentes capaces de cubrir de forma total las canas, y contienen amoniaco que es el ingrediente que, junto con el peróxido de hidrógeno, suaviza el color natural, y favorece el cabello expandiendo la cutícula y permitiendo al color penetrar hasta la raíz.
El tinte más apropiado para cada persona dependerá de sus necesidades, cantidad de canas y del efecto que desee lograr. Podemos dividirlos en tres clases:
- Coloración no permanente: No contiene amoniaco ni oxidantes, por lo que es la menos agresiva para el cabello. Reaviva, revitaliza y da volumen y brillo a los cabellos apagados. Con estos tintes se puede variar el cabello un tono y no cubren el pelo totalmente por lo que las canas no desaparezcan del todo. El color va desapareciendo gradualmente con cada lavado. El más popular es la henna, se trata un colorante vegetal usado desde la antigüedad que proporciona al pelo brillo y cuerpo. La henna no es compatible con otro tipo de tintes, por lo que es necesario esperar a que desaparezca el efecto de ésta antes de aplicar otro tipo de coloración.
- Coloración tono sobre tono. Puede durar entre mes y mes y medio, el color va desapareciendo poco a poco con cada lavado. No contiene amoniaco por lo que resulta poco agresiva y es buena para aclarar el pelo uno o dos tonos. No cubre tan bien como los tintes permanentes y los colores son más limitados. Funciona muy bien en personas con pocas canas que se inician en el teñido del cabello.
- Coloración permanente. Es la más fuerte de todas y la de uso más habitual. Tiene como ventajas que cubre perfectamente el pelo y las canas, puede cambiar el color del pelo radicalmente y presenta gran variedad de tonos. Su principal inconveniente es que es la más agresiva, ya que contiene amoniaco y oxida la melanina del cabello. Es por ello que si se usa esta coloración se debe poner especial atención en el cuidado del pelo para que no se reseque y se vuelva quebradizo.