Artículos para July, 2009

EL CAOS DEL ALISADO DEFINITIVO

Wednesday, July 1st, 2009

Tengo el cabello muy rebelde: rizo ancho y fuerte con algún que otro remolino.  Casi siempre suelo llevarlo corto porque me resulta algo más sencillo a la hora de manejarlo y me favorece más que largo. Pero dar con un buen estilista que te haga un corte adaptado a las necesidades de la morfología de tu cabello requiere su tiempo y varios desastres anteriores. Después de mucho buscar y de numerosos ensayos con sus correspondientes errores dí con una peluquería en la que trabaja una buena profesional. Siempre me han gustado mucho los flequillos lisos y en esta peluquería me informaron acerca del denominado alisado japonés de la marca Paimore, un procedimiento de varios pasos que deja el cabello liso de forma permanente. Primero se utiliza un primer producto que modifica por completo la forma original del cabello, a continuación se pasa una plancha de placas de cerámica para darle la nueva forma ,y por último se aplica otro producto que sella el liso de manera definitiva. Me ilusioné tanto con la idea de tener el flequillo liso que me decidí a hacérmelo, pero antes mi estilista evaluó el estado de mi cabello y dió finalmente el visto bueno.

Una vez completado todo el procedimiento noté que mi pelo estaba liso (más bien tieso, muy tieso) pero que no ofrecía demasiada maleabilidad y tendía a encresparse. Cuando llegué a casa ya no podía hacerme con él. Los días posteriores fueron todavía más caóticos. ¡Lo tenía casi de punta! ¡No había manera posible de bajar el encrespamiento de mi pelo, ni siquiera con litros de gel fijador extrafuerte! Por supuesto llamé a mi peluquera y le comenté lo que me sucedía. Según ella no había tenido antes una experiencia similar a la mía.  Su respuesta fue que eso quizás me pasaba porque llevaba el pelo corto, y que conforme fuera creciendo lo tendría mejor. Hace ya un mes que me hice el alisado y sigo más o menos igual. ¡Me tocó la china!  Desde luego no era esto lo que me esperaba: un pelo tieso más rebelde e indomable que el mío natural, volumen excesivo y encrespamiento constante. Vamos que me llevé un auténtico chasco. Desde luego, por experiencia propia no recomiendo el alisado japonés de Paimore a ningún cliente potencial.