BASES DE MAQUILLAJE
Encontrar el fondo de maquillaje idóneo requiere tiempo y paciencia, ante todo y sobre todo santa paciencia.
Existen texturas y colores muy variados para los distintos tipos y tonalidades de piel. Si teneis la piel grasa es imprescindible hacerse con una base textura “oil-free” que matice los brillos, camufle las posibles imperfecciones y que no resulte comedogénica, es decir que no obstruya los poros. Un ejemplo estupendo lo podríamos encontrar en Unifiance Fluido de La Roche Posay una base de textura fluida indicada para pieles grasas y con imperfecciones de relieve que proporciona un maquillaje luminoso de resultado uniforme, natural y de larga duración (hasta 8 horas). Actualmente casi todas las marcas de maquillaje más prestigiosas disponen de múltiples gamas que se adaptan a las necesidades específicas de cada piel. A la hora de escoger el tono más idóneo haz la prueba directamente sobre la propia cara, así podrás comprobar si el tono se funde realmente con tu color natural. Si dudas entre dos tonalidades escoge siempre la más clara, si no resultará bastante antinatural y conseguirás con ello el temido “efecto máscara”. Recuerda que la misión principal de la base de maquillaje no consiste en dar más color sino en perfeccionar la apariencia del rostro, disimulando los posibles defectillos y acentuando las seguras virtudes. En cuanto a la forma de aplicación dependerá de vuestra destreza manual. Podeis hacerlo con esponjita, brocha o con vuestros propios dedos. Yo por ejemplo soy más partidaria de aplicar la base con los dedos principalmente porque me resulta más fácil extenderla.
